Felices Fiestas

Minientrada

Desde El Valle de Elo y Origen Paisajismo os deseamos que tengáis unas Felices Fiestas. Que el nuevo año esté cargado de proyectos y, por supuesto, que entre todos hagamos un mundo mejor donde vivir.

fotmontajepolmarjal

Anuncios

¿Donde está Elo?

Esta es una pregunta que se han estado realizando, durante muchos años, diferentes grupos de arqueólogos de la zona del sureste de la península Ibérica. Este grupo de profesionales intenta identificar el lugar exacto en donde se encuentra esta antigua ciudad perdida.

A grandes rasgos, dicen las crónicas que fue destruida por los bárbaros o las armas de Leovigildo y que se volvió a edificar cayendo más tarde en el olvido. De una forma más poética citan a aquella “ciudad levantada sobre un cerro, esplendida y misteriosa dominado por un templo de vírgenes y hierofantes”. Algunos la datan de la edad de bronce, otros la hacen más reciente. Y muchos, la identifican dependiendo de la región o interés local al que se adscriban. Como es el caso del Monte Arabí entre Yecla y Montealegre del Castillo, unos dicen que esta ciudad era Murciana y otros Albaceteña, otros dicen que estaba en las proximidades de Hellín o Cehegín o en la mismísima Murcia. Otros como yo, nos gustaría que la antigua Elo fuera la precursora de la ciudad de Elda. Y los que hemos visitado el poblado de El Monastil, se nos llena el espíritu al imaginar, en ese lugar coronado por un antiguo monasterio en la cumbre y rodeado por el río Vinalopó, que un día aquello fue una gran ciudad misteriosa y llena de vida. Sea como fuere, ahora es trabajo de los arqueólogos el determinar su situación y hacerlo de la forma más objetiva posible.

Aunque, prácticamente todos los que hemos nacido en el interior del Levante Ibérico, nos sentimos identificados con esas descripciones y sensaciones. Antiguos fértiles valles, surcados por ríos (hoy algo exiguos). La dura aridez de la solana y la benevolencia de la umbría. La emergencia de las aguas dulces y las salobres. Y esa riqueza paisajística y humana que emerge tras cada collado. Y vemos que hay un nuevo valle, con sus poblaciones, sus gentes, sus fiestas y sus formas de ver el entorno que les rodea.

Entonces, ¿por qué llamar a un blog de paisajismo El Valle de Elo?

En primer lugar, porque todos necesitamos, en nuestro viaje por la vida, identificarnos de alguna manera con algún punto de referencia geográfico (nuestro aquí). Ese lugar donde nacimos, vivimos, ese punto geográfico o incluso algunos con esa esquina o rincón.

elda bar equina Monte AraratEn segundo lugar, porque ese lugar donde nací, es un lugar de fuertes contrastes paisajísticos, producidos fundamentalmente por la existencia o ausencia de agua o humedad, por suelos calcáreos o salinos, por zonas de fuerte insolación o umbría. Y donde las personas que viven y sufren, que crean y destruyen ese paisaje son bastante iguales. Todo ello conformando un paisaje cambiante, bello y duro, fértil y seco, todo a la vez y en espacios muy cercanos entre sí. Como una sinfonía que contiene muchas notas musicales, muchos tonos más graves o más agudos. Y que el compositor hila con maestría para crear una gran obra.

En tercer lugar, por aquello que fue y lo que queremos que sea en un futuro. Recuerdo aquellas interminables tardes de primavera jugando bajo los pinos (pues toda casa de campo debía tener su pinar) o imaginando mil aventuras mientras buscábamos ranas después de las lluvias del otoño. También hay sitio para reconocer a todas aquellas asociaciones que quieren hacer que la vida en estos valles sea más rica, como los que defienden el río Vinalopó, o todos aquellos entornos que rodean a esta frágil área.

Por otro lado, ha sido un lugar habitado por un sinfín de culturas distintas, Iberos, Romanos, Visigodos, Musulmanes, Aragoneses y Castellanos, Españoles y últimamente, europeos que vienen a jubilarse bajo nuestro sol y en nuestra compañía, tan apreciada. Aunque se nos ha llamado de diferente forma y hemos hablado distintas lenguas siempre hemos sido los mismos. Y cada cultura ha dejado su aportación, su técnica y su cultura. Y con ello, el tratamiento del entorno más próximo (como jardines, patios, plazas…) o más amplio, como campos de cultivo, terrenos forestales, acequias, pantanos, etc..

Arenal L' Almoxo

En definitiva, llamar así al blog es por esa mítica ciudad entre la realidad y la ficción, entre lo que fue y lo que será, lo que hicimos y lo que hagamos. Ese binomio eterno entre paisaje – hombre, y hombre – paisajes, aquellos de nuestros ancestros que construyeron la ciudad en el valle y el valle que construyó nuestra forma de ver el mundo. Y en conclusión, el poso que han dejado en mí todos estos contrastes que caracterizan al paisaje y a nosotros mismos.